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CLAVE, ATENCIÓN A LA DEFICIENCIA AUDITIVA, VUELVE A EXIGIR MÁXIMA PROTECCIÓN A LOS CAZADORES EN PLENA TEMPORADA.

CUALQUIER ARMA EMPLEADA SUPERA LOS 140 DB,  UN NIVEL QUE CAUSA HIPOACUSIA Y NECESITA LA MÁXIMA PROTECCIÓN

LOS CAZADORES DEBEN ACUDIR A UN CENTRO DE ATENCIÓN PROTÉSICA Y HACERSE AJUSTAR DEBIDAMENTE LOS PROTECTORES

Madrid, 22 de noviembre.- Tras la media veda que se abrió en verano llegamos en este periodo del calendario al ecuador de la campaña de caza 2010-11 en todo el Estado. Temporada que empieza el segundo o tercer domingo de octubre en todas las comunidades y que concluye a mediados o finales de enero. Si el pasado verano la asociación “CLAVE atención a la deficiencia auditiva” informaba con preocupación sobre la salud auditiva de los cazadores por sus frecuentes lesiones de oído ahora, en plena campaña, insiste en la adopción de medidas de prevención entre todos aquellos que practican esta actividad en cualquier lugar de España.

En este sentido, CLAVE considera necesario completar con medidas preventivas las recomendaciones del documento “Normas de prevención y primeros auxilios para cazadores” editado por la Federación Catalana de Caza y divulgado por la Real Federación Española de Caza a través de su web. En dicho documento se indican los síntomas que provoca un traumatismo ótico y su tratamiento:

Dolor. Intenso y punzante, duradero.
Hipoacusia. Disminución de la audición.
Acúfenos. Ruido continuo a modo de zumbido.
Hemorragia. Si hubo rotura del tímpano.

Tratamiento

• Para el dolor puede administrarse cualquier analgésico por vía oral en dosis única o mínima, en tanto se consulta al especialista al regreso.
• La hipoacusia y el acúfeno pueden ser transitorios normalizándose al cabo de 12h. ó 24h. pero en caso de persistir se debe consultar a un especialista.
• Ante una hemorragia la conducta a seguir sobre el terreno consiste en limpiar simplemente el oído externamente y taponarlo con una gasa o un fragmento limpio de un pañuelo (nunca aplicar algodón sobre heridas). La consulta médica no debe retrasarse más de uno o dos días.

CLAVE (www.oiresclave.org) considera las personas aficionadas a la caza deben cuidar su audición y protegerse del daño que pueden causar los disparos. En la mayoría de los casos, la pérdida auditiva por la caza puede añadirse a la pérdida auditiva asociada con la edad. En general, son las células ciliadas de la cóclea que responden a las frecuencias altas del sonido las afectadas o dañadas por los disparos y como resultado de ello se desarrolla una pérdida auditiva en las frecuencias agudas.

De acuerdo a las Orientaciones Internacionales, los humanos no deben ser expuestos a ruidos con niveles de pico que excedan los 140 decibelios. Una sola exposición a un sonido superando dicho nivel puede causar un problema auditivo permanente. El profesor Bagger-Sjöbäck del Hospital Karolinska de Estocolmo (Suecia) ha realizado múltiples investigaciones sobre las pérdidas auditivas como consecuencia de la práctica deportiva de la caza y su prevención mediante el uso de protectores. Analizando el sonido producido por los disparos de distintas escopetas y rifles Bagger comprobó que todos los tipos de disparos (calibres 12 y 20) así como todas las municiones comúnmente utilizadas presentan picos de nivel de presión sonora entre 144 y 151 decibelios. Además, consta que las escopetas semiautomáticas producen disparos con un nivel de presión sonora ligeramente superior.

Para prevenir cualquier daño en este sentido es importante que las personas que utilizan armas de fuego utilicen siempre protectores. Existen protectores pasivos, como por ejemplo los tapones, y protectores pasivos con amplificación integrada. Estos últimos son los que se utilizan normalmente en la caza pues permiten al cazador oír los sonidos del entorno mientras disparan. Asimismo, en 2008, los Dres. Borg, Berkvist y Bagger-Sjöbäck realizaron un estudio comparando la utilización de diferentes protectores pasivos y llegaron a la conclusión de que todos los protectores acústicos que se introducen en el canal auditivo preservan la habilidad de localización del sonido en contraste con el uso de otros protectores pasivos externos.

Para protegerse es fundamental pues que los protectores pasivos:

• Se utilicen en todas las situaciones, ya sea en prácticas de tiro o en la caza.
• Se ajusten bien, con independencia de que se inserten en el canal auditivo o se trate de casco.
• Estén bien adaptados.

Desde CLAVE, ATENCIÓN A LA DEFICIENCIA AUDITIVA le sugerimos que si Vd. es aficionado a la práctica del tiro o de la caza, acuda a un centro de adaptación protésica a fin de adquirir protectores acústicos bien adaptados a sus necesidades individuales. Además, si esta noticia es de su interés y quieres comentarla o ampliarla ponemos a su disposición a nuestros especialistas en salud auditiva.

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CLAVE
Atención a la
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