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La música y la pérdida de audición

Melissa Griswold, Clarke Mainstream News, 2003: Vol. 23, no. 4

La pérdida de audición y la música

Una pérdida auditiva no impide al alumno disfrutar de la música. Los que no pueden oírla también disfrutan de su ritmo. Conocemos a niños con pérdidas auditivas profundas que participan en coros de iglesias o tocan algún instrumento musical, y una buena actividad para muchos adolescentes con pérdida auditiva, es el baile. Precisamente durante la adolescencia, la música tiene gran influencia en el lenguaje social y en la cultura de este grupo social. La música es una parte importante de las vidas de mucha gente, y no debe eliminarse porque no se tenga una audición normal.

La mayor parte de alumnos con pérdida auditiva son capaces de recibir la música bien a través de su resto auditivo, de sus sentimientos, o de ambas cosas. Su apreciación varía en función de su interés, de su resto auditivo, y de su amplificación. Los profesores Kate Gfeller y John F. Knutson de la Universidad de Iowa dicen: “Las personas con pérdidas auditivas leves – y sobre todo aquellos que llevan amplificación adecuada- pueden oír el tono, la melodía, la armonía, el ritmo y el timbre con bastante fidelidad. A medida que la pérdida auditiva es más severa, la percepción de estos elementos es más difícil, debido a factores auditivos y a la distorsión producida por el oído dañado. Por lo tanto, reconocer melodías o apreciar la armonía, es más difícil para las personas con pérdidas severas. No obstante, éstas pueden apreciar el ritmo porque pueden sentir la vibración. Sin embargo es importante saber que las frecuencias emitidas o emanadas de la música para su percepción y disfrute, engloban un mayor alcance que las requeridas para la percepción del lenguaje hablado …” (ASHA Leader Online, 2003).

Como trabajar con alumnos con pérdida de audición

La primera cosa a recordar cuando se trabaja con tales alumnos es que su audición tiene mecanismos diferentes a la nuestra. Lo que suena precioso a un oído normal puede no sonar precioso al de ellos, por lo que tenemos que aproximarnos a su compromiso musical con su participación activa.

Si su alumno lleva audífonos o un implante coclear, hágale oír la música con su aparato funcionando, dejando que sea él quien controle el volumen de la música. Subir mucho el volumen puede crearle distorsiones y es malo para sus oídos y para los de los que le rodean. Es posible que tenga que hacer varios ajustes. Cuando se consiga el volumen adecuado, pregúntele como le suena. Si le gusta, continúe con el siguiente paso. Si no le resulta agradable, la clase de música o tocar un instrumento no es aconsejable. Sin embargo, en muchos casos no queremos privar al estudiante de la posibilidad de disfrutar de la música con sólo una prueba. Gfellar y Knutson apoyan este punto enfatizando “la práctica y exposición repetida a estímulos musicales juegan un importante papel a la hora de determinar el éxito de una persona con la música y el disfrute que le puede proporcionar”. Por ejemplo, un alumno recién implantado, necesita aprender a utilizar la nueva señal acústica que recibe, y naturalmente, eso no se aprende en una sola sesión.

Si el alumno esta intentando cantar en un coro necesita tiempo. El sonido de todas las voces puede ser demasiado alto o incomprensible. Puede que incluso necesite bajar el volumen de sus audífonos. Si no oye su propia voz, debido a la intensidad de las otras, no podrá modular la altura o el tono de su propia voz y perderá interés. Si puede oírla será consciente de su propia voz. Cuando la participación en el coro sea claramente incómoda, y el alumno deba quedarse fuera, búsquele una manera alternativa de participar y contribuir.

Aprender a tocar un instrumento musical es otra oportunidad que no hay que desdeñar porque el alumno tenga una pérdida de audición, sobre todo si demuestra tener interés en hacerlo. Gfeller y Knutson sugieren “para aquellos con pérdidas auditivas severas o con implantes, esos instrumentos que necesitan menos percepción del tono y de la melodía. Por ejemplo, tambores, piano o instrumentos que cambian sus notas usando claves (saxofón o clarinete) son más fáciles que otros que requieren seguir el tono (violín, trombón)”. Al tocar un instrumento en la orquesta del colegio, el alumno mantendrá su interés por la música y, al mismo tiempo, su pertenencia al grupo le beneficiará ya que puede relacionarse con otros estudiantes con intereses similares y se sentirá orgulloso de ser miembro de un grupo acreditado del colegio. Es fundamental tener la seguridad de que el director de la orquesta está bien informado de las carencias de la deficiencia auditiva para que, durante el ensayo del grupo, pueda trabajar con el alumno asegurando su acceso a la comunicación.

La educación musical y la pérdida auditiva

La educación musical también incluye escuchar a los que actúan ya sean vocales o instrumentales. Las estrategias sobre educación y las recomendaciones acústicas para el aula también conciernen a las actividades musicales. Si el profesor canta o si los alumnos están invitados a una función, el alumno deberá poder ver la cara del artista para poder seguir su desarrollo. Las partituras también ayudan. De la misma manera que una mala acústica impide al alumno seguir el lenguaje hablado en el aula, los ruidos ambientales y una acústica deficiente, comprometerán su capacidad de escuchar música en la medida que su audición le permita. Las aulas no tratadas con materiales absorbentes, tendrán niveles altos de reverberación y distorsión (Gfeller and Knutson).

Como regla general, la educación musical del alumno con pérdida auditiva irá mucho mejor si al principio se trabaja individualmente con él. Con tiempo y práctica, puede llegar a unirse al grupo y experimentar el gozo de producir música.

De la misma manera que es importante saber que para algunos alumnos la música no es recomendable, hay que asegurarse de que al alumno que le interesa, se le proporcionan la oportunidad de experimentarla y apreciarla. Todos los que tenemos una audición normal debemos recordar que hay más de una vía para practicar la música y que una audición no totalmente normal no descalifica el disfrutar de este arte. En su artículo “Música con Implante Coclear- una perspectiva personal", Susan Boswell escribe: “Mi marido se siente culpable cuando toca la guitarra delante de mí. Hemos discutido mucho y hemos visto un montón de películas del estilo de “Hijos de un dios menor" para que entendiera que yo oía la música a mi manera, aunque no fuera la manera perfecta. La habilidad que yo tenía de disfrutar de la música no dependía de la audición. Aunque mi capacidad auditiva fuera mucho menor que la de él, la emoción que experimentábamos era equivalente".

Sugerencias para la gente con pérdida de audición


A continuación les damos una serie de sugerencias con la intención de ayudar a su alumno a percibir la belleza de la música y a sentir que vale la pena.

Intente

1) Animar a su alumno a descubrir el sonido de los diferentes instrumentos.
2) Hacer que escuche la voz humana –notas altas, notas bajas diferentes patrones de ritmo.
3) Enseñarle las palabras de una canción en varias fases:

  • Que lea las palabras.
  • Explíquele su significado.
  • Haga que practique diciendo, después cantando, siguiendo el compás. Le llevará tiempo aprender a llevar la marcha de la música.
  • Que los padres ayuden en casa con frecuencia a practicar esta actividad.

4) Dejarle aprender individualmente antes de integrarle en el coro o banda.
5) Entender sus sentimientos si no le gusta la música en grupo.
6) Ayudarle a seguir la música, señalándole las palabras.

Impida

1) Que el alumno cante en público.
2) Que el alumno aprenda la canción él sólo como lo hace un niño oyente. Si no llega a entender la letra por si sólo tendrán que hacer que la aprenda a través de la lectura labial.
3) Que cante desde el principio. Si lo hace, déjele, pero puede que necesite ayuda para aprender las palabras y después los movimientos.
4) No espere que aprenda una canción nueva con el coro o la orquesta. Si necesita apoyo de lectura labial tardará en aprender. Esto hará que aprenda tarde la canción y cree confusión en el resto el grupo.
5) No le haga actuar en público si no le divierte participar.

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