MILES DE PERSONAS CON PROBLEMAS DE AUDICIÓN SE ENFRENTAN CADA DÍA AL HECHO DE TENER QUE TOMAR UNA DECISIÓN SOBRE EL USO DE AUDÍFONOS

CLAVE, ATENCIÓN A LA DEFICIENCIA AUDITIVA PUBLICA LA GUÍA PRÁCTICA PARA RESOLVER DE UNA VEZ EL PROBLEMA

EL RUIDO Y EL ENVEJECIMIENTO SON LOS DOS PRINCIPALES AGENTES DE LA PÉRDIDA AUDITIVA

Madrid, 13 de octubre.- Hay cantidad de preguntas que rondan a la persona que cree que ha llegado, o más bien los especialistas le han aconsejado, el momento de utilizar audífonos. Por extraño que parezca las preguntas superan con mucho a las respuestas antes, durante y después de la toma de decisión. También resulta poco frecuente encontrar respuesta fuera de los medios naturalmente autorizados, es decir audiólogos, audioprotesistas o empresas que comercializan dichos aparatos. A menudo esa explicación tampoco resulta clara.

La entidad benéfica británica “CLAVE atención a la deficiencia auditiva” llevaba tiempo queriendo dar una respuesta práctica a tantas preguntas sobre dicho tema y la ha hallado con la publicación en español de una guía, La Decisión sobre los Audífonos de los doctores americanos Randall D. Smith,  Jerome G. Alpiner y Megan Mulvey. Un manual práctico y de fácil lectura que se encuentra a disposición de los interesados en su página web y que ahorra un montón de búsquedas y consultas infructuosas.

La importancia de oír forma parte de la cultura humana. Como afirma el doctor J. I. Toubeth, “la ausencia de comunicación niega la existencia de humanidad”. La tabla que comúnmente se maneja para dictaminar una pérdida auditiva o confirmar la buena salud de los oídos, se basa en los siguientes parámetros: entre 0 y 25 decibelios la audición es normal, entre 25 y 40 decibelios existe una pérdida auditiva ligera, de 40 a 70 dB puede considerarse como moderada, de los 70 a 90 decibelios se trata de una pérdida severa y a partir de los 90 dB es ya una pérdida profunda. Los sonidos del habla se encuentran entre los 30 y 60 decibelios. Según datos de prevalencia de la deficiencia auditiva en países de nuestro entorno, un 17% de las personas adultas tiene problemas auditivos, porcentaje que aumenta al 30% entre las personas de 65 a 74 años y hasta el 47% entre los mayores de 75 años. Si se aplican estos porcentajes a la población española, queda patente que el número de personas con problemas de audición es muy superior al indicado en la Encuesta sobre Discapacidad, Autonomía personal y Situaciones de Dependencia (EDAD) realizada por el Instituto Nacional de Estadística en el año 2008: 1.802.100 personas de personas con discapacidad auditiva.

Las causas de la pérdida auditiva son muy diversas aunque los factores principales son el envejecimiento (presbiacusia) y la exposición al ruido. Curiosamente, España ocupa el segundo lugar en contaminación acústica en el ranking elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Existe todavía cierta confusión y cuando se habla de discapacidad auditiva se piensa en sordera - deficiencia auditiva profunda - en vez de en el amplio rango de pérdidas de audición.

Ventajas y desventajas

Los audífonos son sistemas acústicos de amplificación del sonido. Es decir, aparatos de alta tecnología, recubiertos de una carcasa plástica que amplifican los sonidos para que la persona que los utiliza pueda oír mejor. Las ventajas que suponen según esta Guía son las siguientes: mejora de la audición y entendimiento del habla como mayor facilidad, más comodidad en las situaciones sociales, menos esfuerzo en escuchar a otras personas, mejor entendimiento de las conversaciones telefónicas y cuando existe ruido de fondo, sonido natural de la voz, mejores oportunidades laborales, mejor apreciación de la música y otro factor muy estimulante: la pérdida no será tan evidente para los demás.

No todo son ventajas, los audífonos no eliminan del todo el ruido de fondo, ni disminuirán la pérdida auditiva con el paso del tiempo, sin embargo hay una razón que los hace recomendables para todas las edades contrariamente a lo que se cree. Otro aspecto muy importante en la toma de decisiones es la resistencia del paciente a incorporarlos a su vida cotidiana. Es decir, muchos usuarios se niegan a usarlos aún después de comprarlos por una serie de razones: falta de motivación personal, presión familiar a la hora de adquirirlos, esfuerzo en el mantenimiento diario, incumplimiento de expectativas, ruido de fondo o simple incomodidad. Muchas de estas personas que los necesitan (y a partir de los 65 años es evidente) se niegan a comprarlos  por falta de preparación psicológica, porque creen que no les servirán de ayuda o porque hay un sentimiento arraigado de que los audífonos acarrean del estigma de “la vejez”.

Una cosa importante, los audífonos son aparatos de alta tecnología y su precio es caro. En general, cuanto más pequeños e “invisibles” mayor su precio. En España la Seguridad Social no cubre el coste de las prótesis a partir de los 16 años. Para adultos, algunas comunidades autónomas pueden llegar a proporcionar ayudas económicas que suelen estar en torno a los 700 euros.

“Clave atención a la deficiencia auditiva” es una entidad sin ánimo de lucro que ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de audición.


La difusión de la publicación en versión española de este libro también se puede leer en la noticia del 1 de noviembre de 2011 redactada por uno de sus autores, Randall Smith, en su página web de Lakewood Hearing and Speech Centre, y en la de Healthy Hearing.

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