Espacios adaptados

Museos

Los museos configuran uno de los espacios culturales y de ocio más visitados, muy especialmente durante los viajes turísticos y las vacaciones. También son cada vez más numerosos los museos que ofrecen una amplia oferta de actividades educativas y culturales para todas las edades a las que tienen que poder acceder todas aquellas personas con dificultades de audición, con independencia de que utilicen o no sistemas de amplificación y de comunicación.

El acondicionamiento acústico del espacio a fin de mejorar las condiciones de escucha y de evitar la reverberación del sonido debe plantearse globalmente para todos los espacios ya sean de trabajo, de paso, de exhibición o estén destinados a actividades especiales.

CLAVE les ofrece un informe técnico, “Un museo para todos, en especial para las personas con deficiencia auditiva” con el fin de darles a conocer las pautas necesarias para realizar adaptaciones en el entorno museístico y eliminar las barreras en la comunicación y en el acceso a la información. Para la adopción de las medidas que se describen, CLAVE aconseja consultar con profesionales y empresas especializadas.

El aro de inducción magnética en auditorios, aulas o espacios destinados a talleres para el público debe ser instalado también en puntos de atención individual tales como información general, biblioteca, puntos de venta (entradas, tienda, cafetería). También se pueden utilizar aros de inducción magnética portátiles en función del uso que se de a espacios concretos.

Existen audioguías adaptadas para su uso con audífonos en posición T y  vídeoguías que transmiten la misma información de las audioguías en versión subtitulada y en lengua de signos. También se puede usar la llamada Guía Virtual GVAM, que ofrece toda la información del museo a través de imágenes, vídeos, mapas interactivos, con subtitulado y lengua de signos.

Para las visitas guiadas, se debería usar el sistema de Frecuencia Modulada, FM, con receptor de la emisora con mini-loop para los usuarios de audífonos e implantes cocleares y sistemas de transmisión por infrarrojos. También debería existir la posibilidad de contratar el servicio de intérpretes de lengua de signos para las personas signantes.

Las hojas informativas, folletos y cuadernillos, tan habituales en nuestros museos, son también un medio útil para transmitir información a los usuarios con deficiencia auditiva.

El teléfono público deberá disponer de control de volumen, con la posibilidad de utilizar amplificadores portátiles.

Las señales de alarma, destinadas a informar y proteger a los clientes en situaciones de peligro, deben tener en cuenta las necesidades especiales de las personas con deficiencia auditiva. Hay señales luminosas y otras que amplifican la intensidad del sonido.

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